domingo, 21 de septiembre de 2014

No Me Gusta



Hoy voy a criticarnos a todos, a mí incluido. ¿Qué por qué? Porque lo que veo no me gusta.
El otro día, mientras buceaba en una red social encontré una foto muy sugerente. En la parte superior de la misma aparecía el dibujo de un perro atado a una farola, y en la inferior, invitando a la comparación, la imagen de un hombre sentado en una silla con un móvil entre las manos, unido a la pared por un cargador. Entre ambas sólo encontré una diferencia, y es que el perro está junto a la farola obligado, mientras que el hombre está sentado, atado a la pared, por voluntad propia.

domingo, 31 de agosto de 2014

A Cinco Centímetros del Corazón

Podría empezar esta historia de muchas formas.
Una opción sería comenzarla ahora que estoy sentado en una cama de hospital. Yo por mí me levantaría y me iría a casa, pero el doctor cree que tras una operación como a la que me he tenido que someter, me conviene guardar reposo unos días. Y es que, aunque suene a película, me acaban de extraer una bala del pecho que impactó a cinco centímetros del corazón.

domingo, 24 de agosto de 2014

Hamor

Aquí os regalo mis pensamientos y mis sentimientos. Si alguien está locamente enamorado de su novia y se siente ofendido, enhorabuena. Yo que él me sentiría afortunado. Muy afortunado.
Hamor
Hoy voy a hablaros del amor, pero no de la forma en la que os esperáis que lo haga.

domingo, 17 de agosto de 2014

Mensaje en una Botella

Ha habido un conjunto de relatos que pensaba incluir en el libro, pero que al final se han quedado fuera, bien porque no me convencían de ser lo suficientemente buenos o porque no sabía dónde encajarlos. Este es uno de los que pertenece al segundo grupo. Es, como ya veréis, la cruz de un bloque que pensaba llamarse Magia y que iba a ir sobre el optimismo, pero la Cara me salía muy superficial y simple, así que los he descartado.
El libro, como muchos sabéis, avanza bien. Está casi acabado, me quedan por concretar dos relatos para tener los 32 que formarán el libro. Lo presentaré a un concurso, como ya he explicado en varias ocasiones. Seguramente, no ganaré porque se presentan muchos trabajos y de mucha calidad. En ese caso, lo publicaré por mi cuenta.
Un abrazo a todos, espero que disfrutéis con esto tanto como yo al escribirlo, y gracias por seguir leyéndome y por darle a este Blog las más de 61.500 visitas que tiene (400 en el último mes) a pesar de que llevo meses sin tener la constancia que tenía antes subiendo.
Aquí os dejo este relato, el número 53 del Blog.

martes, 6 de mayo de 2014

La Jefa

Por Alejandro Berraquero
6 de mayo de 2014

Mi primera palabra podría haber sido suelo, ropa o cuna, pero fue mamá. No sé si lo fue por moda -dado que todos los bebés hacían lo mismo- o por el simple hecho de que la que me levantaba del suelo cuando me caía dando mis primeros pasos, la que me quitaba y ponía la ropa cada día y la que me elevaba de la cuna por las mañanas era mi madre. El caso es que esas fueron las primeras letras que logré ordenar con algo de sentido.

domingo, 4 de mayo de 2014

Cómo lo llaman



Cómo lo llaman
En un andén de una estación como otra cualquiera, un hombre espera su turno para subir al tren.
No llueve, pero las nubes amenazan con volver a salpicar el suelo. Nuestro hombre, paraguas en mano, espera pacientemente su turno para subir al tercer vagón. Viste una gabardina muy común para la estación del año en la que se encuentra. Sin ir más lejos, en la misma cola en la que él está hay otro individuo que la viste del mismo color castaño.

domingo, 6 de abril de 2014

Aria



 Por Alejandro Berraquero
Su único delito fue creerse lo que le dijeron sus progenitores, lo que cualquier persona le diría a su hija en una situación así.
Pero remontémonos al principio. En una habitación de hospital, una familia rebosa felicidad junto a la hija, la sobrina, la hermana, la nuera, la cuñada -distintos conceptos que definen a una misma persona- y su marido, que acaban de ser padres. Pero ellos no son el centro de atención, sino una pequeña cuna situada a la derecha de la cama de la madre junto a la que se agolpan familiares y amigos para ver a la retoño.